Sea como sea, en Latinoamérica lo que abundan son los tenores, ni bajos ni barítonos, y las sopranos, ni mezzosopranos ni contraltos. O sea que la mayoría de la gente que canta tiende a tener una voz aguda. Lo expreso así, porque tal vez sea que no se aprecian tanto las voces más graves y sólo se atreven a cantar los que tienen voces más agudas. No creo que sea eso, pero parte de eso hay.
La mayoría de las baladas latinoamericanas, ya sean tangos, boleros o cualquier otro género, se han popularizado con voces más agudas, algunas extraordinarias,como la de Jorge Negrete, otras más expresivas, como la de Carlos Gardel. Y en el folclore también predominan las voces agudas...algunas sorprendentemente agudas.
¿Será porque el tipo físico (peso y altura) del latinoamericano medio es bastante menor al europeo? Bueno, sin entrar en aburridas estadísticas (accesibles a todos en internet), efectivamente ese dato es cierto. Pero incluso cuando no es así (ni José Cura, ni Marcelo Álvarez son bajitos) parecen exportar más voces agudas que graves.
El caso es que en cualquier coro peruano o mexicano formado por aficionados, la sección de tenor sube con singular alegría y sin excesiva técnica a notas agudas (la, si bemol) que costarían mucho a un cantante similar europeo. Me pregunto si los coros holandeses, escandinavos e islandeses (las naciones "más altas") tienen una sección de bajos repletas de Boris Godunovs. Me apuesto algo a que así es.
Así que estoy deseando escuchar a los tenores que van a competir la semana que viene por el rol del Duque de Mantua (bellaco personaje famoso por cantar sobre la "volubilidad" de la mujer) y con mucha curiosidad por ver qué tal son los barítonos (con o sin joroba) y, sobre todo, los bajos (Sparafucile, que tiene uno de los fas graves más brutales y divertidos del repertorio). El Concurso María Callas de Sao Paulo está abierto sólo a voces latinoamericanas, así que ...hagan juego.
PD: Javier Camarena y David Lomeli, dos estupendos jóvenes tenores mexicanos que hay que descubrir.
Born or bred? Or both?
Be that as it may, Latin America is rich in tenors, not baritones or
basses, and sopranos, not mezzos or altos. What I mean by this is that the
majority of people who sing, do so in quite a high range. I choose my words
carefully, because perhaps people with a lower voice are not encouraged as much
as higher singers. I don’t think that is the main reason, but you never know.
Most Latin American ballads, whether tangos, boleros or any other genre,
have been made famous by singers with higher voices, some truly outstanding,
like Jorge Negrete’s fine tenor, others of a more expressive kind, like Carlos
Gardel. And folk songs are also pretty high…some madly so!
Is it because the average Latin American is smaller (height and weight) than
the average European? Well, that is so
according to statistics, but there are plenty of cases which don’t apply
(neither Marcelo Alvarez nor José Cura are short guys). They still tend to
export high voices, rather than low ones.
In any Peruvian or Mexican amateur choir you will find that the tenor
section can reach, comfortably even without a polished technique, high notes
(A, B flat) out of reach for the equivalent European singer. I wonder whether
Dutch, Scandinavian and Icelandic choirs have bass sections full of Boris
Godunovs. I bet they do.
Therefore, I am dying to hear the tenors who are going to compete next
week for the role of the Duke of Mantua (despicable character, famous for
singing about women´s fickleness), but am also curious to hear our baritones (with
or without hunchback) and basses (Sparafucile sings one of the crassest and
funniest bottom Fs in the repertoire). At the María Callas International
Singing Competition (open only to Latin American singers) our mission is to
choose the whole cast for Rigoletto, so …place your bets, ladies and gentlemen!
PS: Javier Camarena and David Lomeli, two excellent Mexican tenors you
should check out.
Por teorías, que no quede... A mí un supuesto profesor de canto me contó un día que, según los últimos estudios, como mis orejas son pequeñas, yo tenía que ser contratenor (juro que esto es cierto). También he notado la extraordinaria cantidad de (buenos) tenores que hay en Islas Canarias, por ejemplo, y no son, precisamente, bajos -de talla, digo-.
ReplyDeleteMi profe de canto actual, que es maravilloso, tiene muy claro que soy bajo, pero porque a veces hasta doy el do de cerdo... Y no creo que se haya fijado mucho en mis orejas.
Coñas aparte, lo que hay que hacer es disfrutar de esas voces allá donde estén, sean esos bajos necesarios para las vísperas de Rachmaninov o estos tenoracos ingleses (altos y bajitos) a los que da igual la bemol que fu remol.
Nuestra tarea, como músicos y/o directores, será sacarles el mejor partido (intentando que no nos odien demasiado, claro).
Saludos desde el invierno londinense, y que disfrutes del Cono Sur y sus cantantes (y de su clima, ya que estás).
Es un tema interesante!! Creo que también se podría tomar en cuenta la influencia del clima en la musculatura (clima cálido, voces agudas?), del idioma (sus vocales, y focos de resonancia), y del hecho que aprendemos a hablar mediante la imitación de los sonidos que escuchamos, y supongo que la frecuencia es un parámetro importante..
ReplyDeleteMe gusta leer tus post, siga escribiendo!! Y disfruta de todo lo que estas viviendo allí.
Muchacho, estos temas son muy sesudos, así que me limitaré a dejar constancia de que ando sumido en profunda reflexión...
ReplyDelete